El anfitrión dominó el encuentro desde el inicio, clasificando a octavos de final con su valla invicta. En tanto, Beccacece, Caicedo y compañía quedaron con gusto a poco de su travesía mundialista.
Por Fernando Ríos Ramírez
Luego de la primera jornada de la fase de grupos, México fue el más débil de los tres anfitriones, venciendo a Sudáfrica en el debut, sin destacar mucho. Sin embargo, en las fechas siguientes demostraron una mejora en el nivel, mayor fluidez en el juego y transiciones rápidas. Y, el dato más relevante: no recibieron ningún gol.
Dicha tendencia se mantuvo anoche, cuando derrotaron 2-0 a Ecuador, en un duelo que enfrentó a las dos Tricolores que venían de presentes algo distintos. Por un lado, México con su racha ganadora; al otro Ecuador que vivió de todo en el grupo E: derrota ante Costa de Marfil, empate sin goles con Curazao, y la histórica victoria contra Alemania, resultado que le dio para clasificar a 16vos de final como uno de los mejores terceros.
Con más de 80 mil almas en el Estadio Azteca, el equipo dirigido por Javier Aguirre salió con todo a buscar el partido desde el arranque. Durante los diez primeros minutos, el local bombardeó el arco de Hernán Galíndez, donde el delantero Raúl Jiménez estuvo cerca de abrir la cuenta.
Ecuador en tanto solo tuvo la buena jugada de John Yeboah Zamora, desviado por poco por el arquero.
A los 22’, una contra letal liderada por Julián Quiñones terminó en el primer tanto para los aztecas. El delantero corrió casi 40 metros, enganchó hacia dentro y batió a Galíndez con un disparo al primer palo. Con esto, Quiñones sigue siendo la gran figura de México en la Copa del Mundo, con tres goles en cuatro partidos.
Pasada la media hora de juego, un despeje fallido de la defensa ecuatoriana sería aprovechada por el ataque mexicano. Raúl Jiménez recuperó la posesión, armó una pared con Quiñones, miró el arco y colocó la pelota en el ángulo.
En el segundo tiempo todo siguió igual. Angulo y Yeboah tuvieron un par de oportunidades para el descuento ecuatoriano, pero ninguna entró. En tanto, el mediocampo mexicano se demostró sólido, rápido en la toma de decisiones, donde el joven Gilberto Mora fue el motor del equipo.
Hacia el epílogo, Piero Hincapié fue expulsado luego de que el VAR advirtiera que este tapó su boca al hablarle a Santiago Giménez, quien acusó insultos por parte del defensor. Aquello cerró una jornada negra para el elenco comandado por Sebastián Beccacece, que se fue casa con las manos vacías habiendo logrado una histórica victoria contra Alemania.
México por su parte dirá presente en los octavos de final, donde se enfrentará a Inglaterra el 5 de julio en el mismo coloso de Santa Úrsula que, muy probablemente, esté pintado de verde, rojo y blanco.