Por Pablo Echeverría Campos
Contexto: Peter Parker era un joven ordinario de Queens, que le llamaba la atención la fotografía y se infiltra en Oscorp para encontrar al doctor Curt Connors, pero no sabía que Gwen, la mujer que le gustaba era pasante en esta empresa. Peter Parker, se infiltra en un laboratorio y lo termina picando una araña distinta a las demás. Esto le genera cambios radicales en su vida, teniendo que hacer decisiones importantes.
Peter Parker seguía siendo inexperto con las telarañas. Ahora tiene una vida distinta, ya que le cuesta conciliar el sueño, también llega tarde al colegio y pasaba horas tratando de entender cómo funcionaban sus poderes. A veces incluso pensaba que estaba soñando.
Esa noche salió a la ciudad, llevaba apenas unas semanas siendo Spiderman y seguía siendo un principiante al usar sus poderes. Mientras recorría las calles de Queens, escuchó gritos cerca de una tienda. Eran dos hombres que estaban robando y amenazando al dueño. Peter, por unos momentos, no sabía que hacer, pero se decidió, respiró hondo y saltó.
Uno de los ladrones intentó escapar, el otro sacó un arma y Peter terminó peleando contra los dos en pleno centro de Queens. Varias personas comenzaron a grabar con sus teléfonos como Spiderman peleaba con los ladrones.
Logró detenerlos, pero empezó a escuchar sirenas y no le gustó para nada. Spiderman estaba a punto de irse, pero escuchó una voz.
– ¡Alto ahí!
Era el padre de Gwen, que lo estaba apuntando directamente, Peter se puso nervioso. Durante la pelea, parte de su máscara se había roto y una parte de su cara se podía ver.
El capitán lo observó durante unos segundos sin bajar el arma. Como si se hubiera dado cuenta de algo.
Peter se fue rápido, antes de que el padre de Gwen pudiera verlo más.
Al día siguiente en el colegio, Peter estaba desesperado, no podía dejar de pensar en la mirada del capitán Stacy.
Gwen se acercó al muchacho diciéndole que su papá quería hablar con él. Que era algo muy importante. Peter se puso muy nervioso.
Llegó en la tarde a la casa de Gwen y sentía que algo malo iba a pasar. El capitán Stacy ya estaba sentado en la mesa del comedor esperándolo. Gwen parecía confundida. Claramente no entendía qué estaba pasando.
El hombre le pidió a su hija que los dejara un momento a solas. Cuando era solo los dos, le preguntó sin rodeos:
– ¿Hace cuánto eres Spiderman.
Peter no sabía que responder, haciéndose el desentendido. El capitán le dijo que anoche vio su cara.
El capitán le dijo que todo esto es muy peligroso, pero Peter solo quiere ayudar.
Peter insistió en que muchas veces la policía no alcanzaba a llegar a tiempo.
El capitán le dijo que no es invencible y que lo único que tiene que hacer es alejarse de Gwen, ya que, si alguien descubre su identidad, ella será la primera en estar en peligro.
Peter se fue inmediatamente de la casa, frustrado por todo lo que había sucedido. Durante los siguientes días, empezó a evitar a Gwen, buscando cualquier excusa para no verla.
Gwen se cansó de todo esto, preguntándole a Peter si le hizo algo y porque esta actuando así. Peter quería decirle la verdad, pero recordó todo lo que le dijo el capitán Stacy. Peter finalmente solo le dijo que estaba ocupado y Gwen lo miró decepcionada.
Mientras tanto, Peter tenía otros problemas que resolver, como lo que estaba pasando en Oscorp. El doctor Curt Connors seguía avanzando con sus experimentos y Peter notaba que algo no estaba bien. Connors actuaba extraño, desaparecía por horas y cada vez parecía más obsesionado con este proyecto.
Hasta que finalmente ocurrió. El doctor se convirtió en el Lagarto.
Los ataques comenzaron a extenderse por la ciudad y Spiderman ya se veía como una amenaza. Algunos pensaban que ayudaba y otros creían que solo hacia daño a la ciudad. Peter intentaba detener al doctor Connors, escondiendo su identidad y evitando a Gwen lo más posible.
Pero una noche todo salió mal. Después de pelear en el subterráneo, Peter se hizo una herida y apenas podía mantenerse de pie, pero justo estaba cerca del edificio de Gwen.
Intentó irse del lugar sin que nadie lo viera, pero se tropezó en la calle y Gwen escuchó el ruido desde su ventana y fue a ayudarlo inmediatamente.
Cuando llegó, vio a Spiderman apoyado contra una pared, lleno de sangre. Peter intento levantarse y le dijo a Gwen que todo estaba bien, pero a Gwen le llamo la atención la voz de Spiderman, ya que, se le hizo conocida.
Se acercó y le quitó la máscara, Peter no supo que hacer.
Gwen se dio cuenta que era Peter, se sorprendió y le decepciono al mismo tiempo toda esta situación.
Gwen le preguntó si su padre sabía que él era Spiderman, pero Peter no respondió. Eso fue suficiente como respuesta.
Gwen tenía rabia porque todos estaban ocultándole información, pero también le dio miedo, ya que, Peter siempre desaparecía cuando pasaba algo en la ciudad.
Gwen lo termino ayudando, dejándolo entrar al edificio para curarle las heridas que tenía.
Gwen finalmente le dijo a Peter que no se alejara de ella para protegerla, Gwen le dijo que a ella le gustaba Peter Parker, no Spiderman. Peter se emociono luego de esto, ya que por fin alguien lo quería como persona y no como superhéroe.
Entonces Peter entendió que, al ser Spiderman, va a tener que decidir cuanto quiere perder para proteger a las personas que quiere. Luego de esto Peter Parker deja de estar distante con Gwen, pero la sigue protegiendo, así evita una futura muerte.