Primera Cuenta Pública de Kast: seguridad, reformas y promesas marcaron su discurso ante el Congreso

En medio de cuestionamientos por el cumplimiento de sus compromisos de campaña y una caída en los niveles de aprobación ciudadana, el presidente, José Antonio Kast, realizó este lunes su primera Cuenta Pública ante el Congreso Nacional en Valparaíso, instancia en la que defendió los avances de sus primeros meses de gobierno y presentó una serie de nuevas medidas en materia de seguridad, economía y modernización del Estado.

Por Carla Balboa, Bastian Donoso y Martina Rojas

El mandatario llegó a la ceremonia a menos de tres meses de haber asumido el cargo y bajo la presión de diversos sectores políticos que han cuestionado el ritmo de implementación de su programa. Según un informe elaborado por la oposición, el Ejecutivo habría cumplido solo una de las 440 promesas comprometidas durante los primeros 90 días de gestión, cifra que se transformó en uno de los principales puntos de debate previo a la jornada.

La Cuenta Pública se extendió por aproximadamente dos horas y 25 minutos, convirtiéndose en una de las intervenciones más extensas de los últimos años. Durante su discurso, Kast insistió en que su administración enfrenta una “emergencia nacional” en áreas como seguridad, migración y crecimiento económico, argumentando que los cambios estructurales requieren más tiempo para mostrar resultados concretos.

Entre los anuncios destacados, el Presidente defendió avances en materias que fueron parte central de su campaña. Mencionó una reducción preliminar de los homicidios respecto al año anterior, el fortalecimiento de las policías, la creación de fuerzas especiales contra el crimen organizado y el impulso de un plan de intervención para 50 barrios considerados críticos. También anunció la creación de un Registro de Vándalos e Incivilidades, iniciativa que busca restringir el acceso a determinados beneficios estatales para personas condenadas por delitos o conductas consideradas graves para la convivencia pública.

En el ámbito económico, el Mandatario reafirmó su compromiso con la reducción del gasto fiscal, la simplificación de la burocracia estatal y una reforma tributaria orientada a incentivar la inversión. Además, planteó la fusión de algunos ministerios y una modernización de la Alta Dirección Pública como parte de su agenda de eficiencia estatal.

Las reacciones dentro del Congreso fueron diversas. Parlamentarios y adherentes del oficialismo valoraron el énfasis en seguridad y control migratorio, señalando que el gobierno está avanzando en las prioridades que marcaron la campaña presidencial. Desde la oposición, en tanto, criticaron la falta de resultados concretos y acusaron que varios de los anuncios corresponden a proyectos que aún no han sido implementados. Durante algunos momentos del discurso también se registraron manifestaciones y expresiones de rechazo desde sectores opositores presentes en la ceremonia.

Pese a las críticas, Kast cerró su intervención con un llamado a la unidad política y a recuperar la confianza ciudadana. “Chile puede volver a ser un país modelo”, afirmó el Presidente, insistiendo en que las transformaciones impulsadas por su administración requieren acuerdos amplios y continuidad en el tiempo. La Cuenta Pública dejó en evidencia el principal desafío del gobierno: demostrar en los próximos meses que las promesas anunciadas durante la campaña pueden traducirse en resultados concretos para la ciudadanía.